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  Verónica Boletta

21 de agosto de 2016




Desatada

En realidad,
sólo estamos ejerciendo
el oficio de personas.

Otra,
la de la palabra
distinta, difusa
cae.

Toma
impulso necio.

Pega
el sol
y un tiro
en el blanco
de lo escueto.

Y acierta.

Toda la noche
cabe en la distancia
del átomo.



Solitaria

Me voy
A estar equivocada
A desencantarme de las multitudes
A apocrifarme
Y a desmentirme
Voy a lanzarme
Y a herirme
Y a describirme

Pero no voy a incluirte en mis errores



Disco rayado

Estás en todas
las putas repeticiones.
Salta la púa
y te acierta.
Siempre.



Verónica Boletta
De "CHAMUYO POÉTICO (PURO VERSO) - Ed- Peces de ciudad (2016)

Nacíó en 1970 en Santiago del Estero. Cursó sus estudios en la Universidad Nacional de Tucumán
Ciencias Económicas, 1989 - 1993. Reside en La Plata.

http://veronicaboletta.wordpress.com

  Antonio Deltoro

8 de agosto de 2016




Fútbol


Entre la multitud que se agita como un bosque
encantado,
libres del deber, por el gusto del pasto, en la delicia de
ver rodar,
de sentir cómo nace del pie la precisión que en la vida
normal le arrebató la mano,
estamos reunidos hoy en este campo donde no crece
ni la cebada ni el trigo;
somos el coro que lamenta y festeja,
el suspiro que acompaña el balón cuando pasa de
largo y el grito entre las redes.
Nació la pelota con una piedra o con la vejiga
hinchada de una presa abatida.
No la inventó un anciano, ni una mujer, ni un niño;
La inventó la tribu en la celebración, en el descanso,
en el claro del bosque.
Contra el hacer, contra la dictadura de la mano,
yo canto al pie emancipado por el balón y el césped,
al pie que se despierta de su servil letargo,
a la pierna artesana que vestida de gala va de fiesta,
al corazón del pie , a su cabeza, a su vuelo aliado de
Mercurio,
a su naturaleza liberada del tubérculo;
a cada hueso de los dos pies, a sus diez dedos
que atrapan habilidades hace milenios olvidadas en
las ramas de los árboles.
Yo canto a los pies que fatigados de trabajar las sierras
llegaron al llano e inventaron el fútbol.



Antonio Deltoro
México - 1947



En: Las flores de la dicha - Antología de la poesía alegre
Comp. Raquel Olvera - Ed. Planeta – 2003


Estudió Economía en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); fue profesor universitario (UNAM, Universidad Autónoma Metropolitana) y coordinador de talleres de poesía en el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) y la Casa del Poeta Ramón López Velarde.
Ha sido becario del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca), miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte y de la comisión consultiva del Fonca. Desde 2004 es tutor de poesía de la Fundación para las Letras Mexicanas.
Premio Nacional de Poesía Aguascalientes 1996 por Balanza de sombras. Premio Viceversa de la Crítica Especializada al Mejor Libro Mexicano de Poesía 1997. Su poemario Balanza de sombras se incluye en la compilación Premio de Poesía Aguascalientes 30 años, 1988-1997.


Imagen extraída de: blogitravel.com
Foto extraída de elem.mx


  Humberto Costantini

27 de julio de 2016




Armar la piel como una gran trampera


Ir por la calle,
andar
tranquilamente alerta,
no perderse un gorrión,
no discutir un verde, un dos noventa y cuatro,
aplicarse a los rojos,
discernir las pitadas que se alejan,
armar la piel como una gran trampera,
meterse en nube o trueno,
o en todo caso en techo con cajones y llovizna,
estar en gato, en vieja, en naipe de almacén, en hipocampo,
perpetuar las antenas, los buzones,
adherirse a tendales y consignas,
inmiscuirse en letreros luminosos,
decirle sí al esmog,
reconocerse,
avalar frutería y nostalgias,
no arredrarse ante quiscos, ni tristezas, ni ganas,
atento, entero, al abordaje, al arma,
no dejar escapar
un verso, una refriega, una plaza con gente,
una muchacha.




Humberto Costantini
Argentino (1924 – 1987)




De: “Poesía y teatro” – Obra completa - Ed. r y r  - 2012


Foto de cabecera, extraída de: manogara.net


  Carlos Patiño

20 de julio de 2016




de la Unidad Nacional


El señor
despertó sobresaltado
en mitad de la noche. Gemía.
Es que había visto
soñado
quizá imaginado
un ejército de obreros
avanzando sobre su caja fuerte
había visto o soñado sus puños.
Puede haber imaginado sus rostros
y algo así como revólveres
en manos callosas.

Al día siguiente
despidió a los delegados
cambió la combinación de la caja fuerte
embanderó el frente de su empresa
e invitó a cenar al comisario.

Por las dudas.



Carlos Patiño
Argentino (1934 – 2013)



En: “Legado de poetas” - Poesía social argentina 1956 – 2006
Ed. Patagonia – 2007


Obra: “Entrelazados”  de Ernesto Bertani (argentino – 1949)


  Ayelén Sol Rives

9 de julio de 2016




Morada


Juntaba caballos en el monte,
los metía en mi canasta,
vainas de tres hijos
dulces y amargos.
juntaba para la molienda
y para los potrillos,
juntaba para hacer café y harina
para las noches de no dormir.
Juntaba tiempo muerto,
semillas de cada vaina
para hacerme un collar
y colgarlo por días
de mis pestañas.
juntaba  palabras bajo el molle
pero no las escribía.
arándano, amaranto, aguaribay.
Sigo sin poderlas nombrar
ni llenar la canasta con ellas:
monte, anzuelo, sauce
con un banco debajo para el llanto.
Caían pero no las recogía:
moras, salvia, menta, papel de quemar.
la sombra no es tupida,
me interesa seguir juntando
piedras para el molino.
Y en una tarde crear 10 bollos de pan
y ni una palabra
para no sentir el cansancio,
no sentir los huesos moliéndose,
no sentir las vainas que caen del algarrobal.
No hay palabra que nombre:
algarroba, sauco, morada.



Ayelén Sol Rives
Argentina - 1988

De: Morada  -  Ed. La Biblioteca – 2015

Nació en Quilmes, Pcia de Buenos Aires. Es Licenciada y profesora en Comunicación Social. Participa como organizadora en los ciclos de poesía Club Atlético de Poetas y La Juntada de APOA.

Foto extraída de: coleccionmiliuna.wix.com

  Pascual Contursi

26 de junio de 2016






Mi noche triste


Percanta que me amuraste en lo mejor de mi vida,
Dejándome el alma herida y espina en el corazón,
Sabiendo que te quería, que vos eras mi alegría
Y mi sueño abrasador,
Para mi ya no hay consuelo y por eso me encurdelo,
Pa olvidarme de tu amor.

Cuando voy a mi cotorro y lo veo desarreglado,
Todo triste, abandonado, me dan ganas de llorar,
Me detengo largo rato campaneando tu retrato
Pa poderme consolar.

De noche cuando me acuesto, no puedo cerrar la puerta,
Porque dejándola abierta me hago ilusión que volves
Siempre traigo bizcochitos pa tomar con matecitos
Como si estuvieras vos.

Y si vieras la catrera como se pone cabrera
Cuando no nos ve a los dos
Ya no hay en el bulín aquellos lindos frasquitos
Adornados con moñitos todos de un mismo color,
Y el espejo esta empañado si parece que ha llorado
Por la ausencia de tu amor.

La guitarra en el ropero todavía está colgada,
Nadie en ella canta nada ni hace sus cuerdas vibrar,
Y la lámpara del cuarto también tu ausencia ha sentido,
Porque su luz no ha querido Mi noche triste alumbrar



Pascual Contursi
Argentino (1888 – 1932)

Musica: Samuel Castriota
Canta: Carlos Gardel - "el maestro"



Foto extraída de: fotógrafodigital.com


  Raúl Gustavo Aguirre

17 de junio de 2016




El poeta perdido 


Hoy encontré en la calle a un viejo amigo que escribía poemas,
delicados, modestos y radiantes poemas.
Y me contó el amigo que en otro tiempo fue la poesía
            una indagación de su ser,
que fue la poesía un hermoso momento de su vida,
que después se casó, tuvo hijos, y ahora peleaba duramente
            por el pan de los suyos
y no escribía más poemas porque ya no necesitaba escribirlos.
Y yo le dije me parece muy bien:
vives en el poema verdadero
que es vivir con aquellos, por aquellos que amas.
Y mi amigo se fue, su rostro triste y sus espaldas encorvadas,
y yo pensé que cada uno tiene su derecho a vivir como puede,
pero en el fondo un sentimiento me decía
que en él había algo vencido,
que si uno peleó por sacudirle el polvo a la palabras
           y el resplandor de las palabras le quemó hasta los tuétanos,
ya no se puede ir para atrás porque entonces los vampiros avanzan
y hasta Rimbaud, si hemos de creer a su hermana,
comprendió en su agonía
que hay que morir peleando por el poema de siempre.




Raúl Gustavo Aguirre
Argentino  (1927 – 1983)



De: Antología – Monte Ávila Editores – 1978
En: La mejor poesía de Buenos Aires - Ed. abril – 1983


Obra: "En caída libre” Richard Stainthorp (Inglaterra )