Estación Quilmes Estación Quilmes

  Cecilia Elsa Collazo

14 de abril de 2018





Pretende
las manos sin sangre,
mientras recoge
sus cristales rotos.


______________



Una mujer:

Esa gaviota
que cruza
el océano
sin mirar.


______________


Mide, cuenta, guarda…y
se le rompe la regla.


______________


Ayer tenía un vestido.
Hoy nada tiene.

Se levanta
con un vacío en la garganta.



______________


Llora el niño su desamparo.
El abandono de la madre.

Esa otra lluvia.



______________



De sus vestiditos,
con puntillas y volados.

A la fiesta está invitada,
pero no sabe.

No hay espejo
donde mirarse.






Cecilia Elsa Collazo
De "lonja de real"  - modesto rimba 2017

(1962, La Plata, Buenos Aires) - Licenciada en Psicología




  Aníbal Cristobo

30 de marzo de 2018




Hija del pastizal (backpaker version)


A veces miro y está nevando sobre un parque
industrial, sobre el perro que custodia un hotel
bombardeado, sobre las plantaciones de arroz

controladas por puestos de vigilancia que se suceden
del otro lado de la ventanilla
del micro: y si puedo patear

debajo del asiento, y pateo, siempre espero encontrarme
dentro de mi mochila, Esa soy yo, leyendo

cómo irme, cómo fotografiarme
tomando este café con leche en otro highlight
de la carretera, en otro de mis hits
secretos. Una nota

en el diario dice: "dentro de poco

voy allegar a un lugar igual a
este, pero mucho
mejor; y mucho más lejano".-




Hija del pastizal (hipersomnia)


Nuestra vida conjunta solo falla
cuando estamos despiertos: me hablás
de amor, y una fisura -apenas

un reglamento en la placa de rayos
equis- te detiene
a la altura del quinto metacarpo, justo

tras el acantilado de tu cama. Afeitado, me explicás el procedimiento
como si detallaras un menú. Tenés las credenciales
listas, lo que hiciste por mí; el diagnóstico
en el bolsillo izquierdo de la bata -al salir
de la ducha.

Los párpados pesados, otra
vez
no puedo responderte:
dejo que me confundas con las llaves del coche.

Debe ser oficial: los cortes
en el brazo, mirando a cámara, dentro
de la pecera. Las zonas conflictivas resaltadas en rojo.

Cada noche
imagino que me acuesto con vos -como un
faquir- te recuerdo
en un punto distinto de mi espalda.-



Aníbal Cristobo
De "Krakatoa" (2012) en 53/70 poesía argentina del siglo XXI


(Lanús, Buenos Aires) 1971. Es poeta y traductor. Vivió en Río de Janeiro entre los años 1996 y 2001. Reside en Barcelona.


Imagen extraída: https://es.paperblog.com/anibal-cristobo-3916880/

  Elida Berelejis

11 de marzo de 2018




Instrucciones  para escribir un poema


se debe tener una ilusión
cualquiera
se la debe conjugar
en todos los modos
y tiempos
del verbo
desafiar  la hoja en blanco
pelear de a una
todas las palabras
sudar las letras
 dejar que hable
descosida del tiempo 
despegarle los pies
del suelo
y que la utopía
suceda.     





Instrucciones para mirar la luna llena


se debe esperar
que despierte de su noche
dentro  del océano
que guarde  secretos
de  olas
y  vientos
entonces sí
un rato  orilla al borde
y da comienzo al viaje
conviene mirarla de pie
ver cómo   
sucede la magia
sus duendes  cuentan
el universo
conviene respirar lento
y sentirse pequeño.




Instrucciones para  contar un secreto


se debe buscar interlocutor
confiable
poner de canto la mano 
en su oreja
y soplarle duendes
palabras rojas     tanto
de tan cerca
que el susurro  parezca trueno
luego dejar que se vaya
con la tormenta
adentro.




Elida Berelejis
De "Instrucciones"  Plaqueta - 2017

Argentina - Reside en "El Pato" Partido de Berazategui - Bs. As.



  Bob Dylan

21 de febrero de 2018




'THE TIMES THEY ARE A CHANGIN'
     Los tiempos están cambiando


Venid gente, reunios,
dondequiera que estéis
y admitid que las aguas
han crecido a vuestro alrededor
y aceptad que pronto
estaréis calados hasta los huesos,
si creéis que estais a tiempo
de salvaros
será mejor que comencéis a nadar
u os hundiréis como piedras
porque los tiempos están cambiando..
Venid escritores y críticos
que profetizáis con vuestra pluma
y mantened los ojos bien abiertos,
la ocasión no se repetirá,
y no habléis demasiado pronto
pues la ruleta todavía está girando
y no ha nombrado quién
es el elegido
porque el perdedor ahora
será el ganador más tarde
porque los tiempos están cambiando.

Venid senadores, congresistas
por favor oíd la llamada
y no os quedéis en el umbral,
no bloqueéis la entrada,
porque resultará herido
el que se oponga,
fuera hay una batalla
furibunda
pronto golpeará vuestras ventanas
y crujirán vuestros muros
porque los tiempos están cambiando.

Venid padres y madres
alrededor de la tierra
y no critiquéis
lo que no podéis entender,
vuestros hijos e hijas
están fuera de vuestro control
vuestro viejo camino
está carcomido,
por favor, dejad paso al nuevo
si no podéis echar una mano
porque los tiempos están cambiando.

La línea está trazada
y marcado el destino
los lentos ahora,
serán rápidos más tarde
como el ahora presente
más tarde será pasado
el orden
se desvanece rápidamente
y el ahora primero
más tarde será el último
porque los tiempos están cambiando




Bob Dylan 
(Duluth, Minnesota, Estados Unidos, 24 de mayo de 1941)

  Antonio Porchia

12 de febrero de 2018




En la fuente de mi sed, bebí hasta agotar mi sed.
***
Puede haber un desierto donde hay luz; donde hay noche, no.
***
La pena humana, durmiendo, no tiene forma. Si la despiertan, toma la forma de quien la despierta.
***
Mis verdades duran poco en mí: menos que las ajenas.
***
El niño muestra su juguete, el hombre lo esconde.
***
Aunque obtuviese el bien que no merezco, no podría vivirlo; el bien que merezco sí podría vivirlo, aunque no lo obtuviese.
***
Donde hay una pequeña lámpara encendida, no enciendo la mía.
***
Algunas cosas se hacen tan nuestras que las olvidamos.
***
La infinita luz no alcanzó a abrir mis ojos del todo. La infinita noche, ¿alcanzará a cerrar mis ojos del todo? ¡Quien sabe!
***
Sí, también me resigno a no ser bueno, cuando no puedo ser bueno.
***
Te quiero como eres, pero no me digas como eres.
***
Si no creyera que el sol me mira un poco, no lo miraría.
***
Hay sueños que necesitan reposo.
***
La montaña que he levantado me pide un grano de arena para mantenerse en pie.
***
De lo que yo esperaba, llegó mi costumbre de esperar.
***
Si me dijeran que he muerto o que no he nacido, no dejaría de pensarlo.
***
Hace mucho que no pido nada al cielo y aun no han bajado mis brazos.
***
En la fuente de mi sed, bebí hasta agotar mi sed.
***
Si no has de cambiar de ruta, ¿por qué has de cambiar de guía?
***
Cuanto menos uno cree ser, más soporta. Y si cree ser nada, soporta todo.
***
Veía yo un hombre muerto. Y yo era pequeño, pequeño, pequeño…
¡Dios mío, qué grande es un hombre muerto!
***
Sí, es necesario padecer, aun en vano, para no vivir en vano.
***
Como me hice, no volvería a hacerme.
Tal vez volvería a hacerme como me deshago.
***
Ante cada nuevo drama me pregunto: ¿éste es el drama?
***
Quien no sabe creer, no debiera saber.
***
Sólo algunos llegan a nada, porque el trayecto es largo.
***
La pena humana, durmiendo, no tiene forma.
Si la despiertan, toma la forma de quien la despierta.
***
Mis verdades duran poco en mí: menos que las ajenas.



Antonio Porchia 
De: Voces - Edición de "IMPULSO" (1948) - Agrupación de gente de arte y letras.



(1886-1968), había nacido en Italia, pero residió en la Argentina desde la adolescencia hasta su muerte. La modesta casa que constituía su retiro, en Olivos, era un lugar de encuentro para quienes veían en él a un verdadero maestro en la expresión de la verdad y la belleza.
Su obra VOCES fue editada varias veces (1943, 1948, 1956, 1964, 1965, 1966, 1970, 1972 y ahora 1973). Roger Caillois tradujo este libro al francés ya en 1949. En Bélgica, en 1962, Fernand Verhesen incluyó a Porchia en una selección de autores argentinos que tradujo al francés con el título de Poésie vivante en Argentine. Asimismo, en Estados Unidos, W. S. Merwin tradujo y publicó en 1969 una selección de poemas intitulada Voices.

  Nicanor Parra

23 de enero de 2018




Canción protesta


Los pollitos dicen
pío pío pío
porque tienen hambre
porque tienen frío ...
Mano firme Sr. Alcalde
veo venir otro 11 de septiembre
y éste no será un 11
será un 111
Dice abajo los de arriba
debe decir arriba los de abajo
POEMA / PROBLEMA:
Ciento 4 civiles en un cajón
cuántas orejas y patas son
Suicidio en La Habana
algo perfectamente natural
qué quiere Ud. que haga una mujer
inteligente
enferma
sensitiva
sin juventud ý sin idioma patrio
que no puede volver a su país
porque la ley divina se lo prohíbe?
¿La pipa de la paz?
explíqueme primero
cómo mataron a Manuel Rodríguez!
Así como hay una Academia de la Lengua
debería haber también una Academia del Paladar
una Academia de la Muela del Juicio
y así como hay una tumba del Soldado Desconocido
Debiera haber también una tumba del Paisano Desconocido
una tumba de la Viuda Desconocida
una tumba del Huérfano Desconocido
o no dicen Uds....

Para qué molestarse escribiendo cuentos
ensayos novelas etc.
cuando todo puede expresarse mejor en verso
parra eso se hizo la poesía
parra decir las cosas a poto pelao
Apaguemos la luz mejor será
la materia no tiene la culpa de nada
toda la culpa la tiene el espíritu
Algo para leer con los ojos abiertos
en estos días que parecen noches
en estas noches que parecen murciélagos
algo para leer en 4 patas
Arte poética
la misma de siempre
escribir efectivamente como se habla
lo demás
dejaría de ser literatura
Destruya este papel
la poesía te sigue los pasos
a mí también

................... a todos nosotros
Otra verdad del porte de un buque
2 + 2 no son 4

..................... fueron 4
hoy no se sabe nada al respecto


Nicanor Parra
De "Poesía política" 1983  -  Bruguera



Poeta chileno (1914-2018)

  Chabuca Granda

18 de enero de 2018



El surco


Dentro de un surco abierto vi germinar
un lucero de infinita soledad
y con una canasta le vi regar
con agua de un arroyo de oscuridad.

Ay malaya la siembra se echó a perder
y el agua del arroyo se echó a correr
al lucero le gusta la libertad
y al agua del arroyo la claridad.

No dio fruto el lucero, se fue a alumbrar
y el agua del arroyo le fue a cuidar.

En una hora triste quise cantar
y dentro de mi canto quise gritar
y dentro de mi grito quise llorar,
pero tan sólo canto para callar.

Ay malaya la hora en que fui a cantar
ay malaya la hora en que fui a gritar
si gritando se llora para callar
y mi vaso sediento no llega al mar.

Ay malaya la hora en que fui a cantar
Ay malaya la hora en que fui a gritar

Y así se fue el lucero a su claridad
y así se fue el arroyo a su libertad
No les llegó la hora de clarinar
No les llegó la hora de clarinar
De clarinar. de clarinar, de clarinar.




Chabuca Granda
Cotabambas, Perú 1920 - Estados Unidos, 1983. Fue una cantautora y folclorista peruana.




Intérpretes:

Voz: Jorge Drexler
Guitarra y arreglos: Ernesto Hermoza
Percusión: Cali Flores
Zapateo: Pierr Padilla